La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Categoría: poesía

Nutrir

Cargamos con ideas de superficie
Que el deseo muere con la tenencia
Que la pasión es finita.

Todo eso es falso
Nadie posee más allá de sus ojos.

Lo natural es la inercia
El camino es el destino
La belleza está en la búsqueda
De aquella máquina del tiempo
Que es mi pasado y mi futuro.

Nutrir en cada vigencia
Nutrir en cada escapatoria
Nutrir en cada entrega.

LAUTARO FARCUZ

SOMBRAS AJENAS

Como parte de ti
Que yace debajo de las urgencias
Y de las obligaciones
Te sigo.

Como el ruido que empieza avisar
O las preguntas incómodas de la edad
Me acerco.

Soy la experiencia que nadie quiere tener
La oscuridad afuera de tu luz
La respuestas de tus otros yo’s.

Soy la factura del tiempo de las cosas que escondiste.
Y he venido a enseñarte que el sufrimiento no tiene explicación porque es natural
Una vida de significado es la única interrogante
Soy la sombra del vivir sólo el presente.

Ama y riega tus rosas
Nútrelas con el caos de tu esperanza
Porque el tiempo de las sombras llegará
Y sólo así,
No será más que una noche ajena y pasajera.

Hay mucha vida en abrir puertas a sombras ajenas
Como hay juventud en las preguntas que no tienen respuesta
Y como hay más días y noches después de la noche interior.

LAUTARO FARCUZ

Kilómetro 0

Cuando se regresa al principio
Que es cuando todo tiene sentido
Es cuando me repaso.
Y mi realidad, tu
Me explica sin hablar
el error racional de la conjetura.

No hay más razones
Que la gacela de aquél Ortega y Gasset
Y que mi significado no soy yo
que el amor es soñar que estás viviendo
Y que la foto que me inventa cada posibilidad
Es sólo entre tú y yo.

Vuelvo al kilómetro 0
Mi centro al que no pertenezco
Del que me perdí centrífugo
De la mañana soleada de tu piel.

LAUTARO FARCUZ

LA RECONSTRUCCION FINAL DEL MUNDO

I

Superando a la mitología moral, o a lo que bien llamaron religión, selectos hombres cavilaron un cielo en infinita reconciliación; un cielo de dicha eterna de justos e injustos, del beato y el inicuo.

Pactando la negación, camina la insensatez moral de un cielo cuya eterna dicha es contemplar la desdicha del pecador. Toda negación sostiene una gran verdad.

Todo un mundo cabe entre estas dos estampas, y una diligencia historiada los deriva hacia el único cielo.

¡Ah la insensatez de importarse por los otros!, como las desdichas de los injustos, como el origen de todo mal.

De un cielo superior
Donde justos e injustos,
En reconciliación y dicha,
Felicidad y culpa
Y eternidad finita.

De una insensatez moral
Y un paraíso cruel
Y el placer de contemplar
La desdicha del infiel.

Un mundo cabe,
Entre estos dos cielos,
Y su diligencia sabe
El destino fiel.

Tan original como el ser humano
Es el amor por los otros.
Preocupación misma
De su cielo infiel.

II

Nadie se ha contemplado a sí mismo si no fuera por el espejo y la fotografía, artefactos que atentan al tiempo.

La muerte, que es sólo dejar de ser visto, comporta una íntima indiferencia en todo aquel que no es otro, sino en aquel que nunca se ha visto.

III

Mi reino no es de este mundo, educo a la sonrisa y veo que, no seré feliz tan fácilmente, poeta infeliz y sin reino.

Una unción secreta me devela que el corazón debe ser pensado, y esas obras de arte que en algunas vidas se proclamaron dolor, son sólo imaginación insuficiente. Y que el fin, si hay algún fin, es el único órgano verbal espiritual insoluble e infinitesimal.

Todo esto está en mí. Todo lo que encontramos está ya en uno.

Es mi reino alado.

IV

La belleza es triste como el canto infante que nos abandona en el sueño. El corazón se abre, y el palpite vivo es mi pasado intocable y retráctil. Es la herida que el tiempo curó al nacer.  Lo más cercano fueron mis miradas tristes de niño inútil.

¡Oh universal tristeza! La de entender que entre el niño y el hombre el tiempo cava un abismo. La de la tradición muerta que es mi infancia.

V

En el sagrado laberinto de la existencia el alma ocupa su disuasión. Felices los que desconocen la incumbencia del laberinto, felices porque mueren felices. Desdichados los desesperados, que en sus eternas y finitas horas, mueren como todos. El laberinto desespera a sus hijos predilectos, comercia el talento con la angustia. Poetas y locos proclamaron las inexpugnables leyes del laberinto, crueles y bellas verdades fueron olvidadas.

Sensibles a la infamia, los unos se abandonaron a la convivencia con los felices (gentiles),  la naturaleza de sus diferencias pactó una convivencia a otro nivel. Profesaron un primitivo sacerdocio y el dogma de la aceptación. La historia les pertenecía.

Pero el laberinto pertenece a sus desesperados, porque en su pugna y en su conjetura se alimenta su misterio, jamás en su aceptación.

Unos pocos evolucionan el laberinto.

Y se revelaran los antiguos secretos de un tiempo remoto e inconcluso, para abrir la marcha triunfal del reino del espíritu, del tercer reino de la humanidad.

LA IDEA FIJA

Para Zaamira,

No sé si es un misterio,
o algo mas profundo,
la desaparición de mi mirada en la tuya.

Una idea,
Fija en apariencias
De complejas ansias
Antes de conocerme.

Una fijación,
Tan íntima,
Que por bastarse a si misma
Desborda lados de mi ser.

Una mujer,
Tiene ovillada
La única idea fija
Que no puedo comprender.

DIA Y NOCHE

Para Zaamira,

Pasará esta tormenta donde Eros y Psiquis naufragan,
Pasaran las horas febriles de todo comienzo,
Llegaran las tardes de la vida,
de la cultura y
la locura de no saberse aún,
y pasará.

Llegará la noche de la vida,
donde no habrá mas rincón inexplorado,
donde nuestros espíritus, sin espejos,
miren la tragedia del vivir, del amar.

Y volveremos al comienzo,
A la noche antes de la vida,
A la niebla de la razón,
A la cama que incuba sueños,
A los sueños que dan vida.

LA ROSA BLINDADA

Para Zaamira, por ser

La belleza, es la callada voz de una verdad.

Cuando los ojos entristecen
Sin más razón que una gran verdad
Un jardín interior
Como un pasado sentimental
Revisa sus flores.

Aparece,
como aparecen cuando florecen
Sentimientos de una belleza
En recuerdos que no hay.

Una rosa
Viva como el principio de todo
Sola como la filosofía
se hace real.

Blindada por los sentimientos
Que el papel moja en palabras
Callada de sentir
Protegida
Pétalos en la noche.

Miro que la amo
En nuestra soledad juntos
El íntimo secreto
Que no vivimos
Para vivir.

SENTIMIENTO

Para Zaamira

Todo lo que siento
Es como no haberlo sentido
natural
olvidado.

Sentimiento de un recuerdo de un sentimiento que me imagina
La libertad de perder la libertad
La caída que me eleva
La mano que me acaricia con su piel.

Abro puertas que se abren solas.

CONOCIMIENTO

Tenía entonces la salud de no percibir nada, de ser entero,
De no saber cómo son las cosas por dentro.
Ahora estoy triste,
Saber es estar triste.
Porque la tristeza es un estado de conocimiento,
La felicidad una ignorancia,
Y el olvido una vigencia.

VOCACION

Quiere a tu vida
Separa tu vocación
Desea lo bello
Ama lo perfecto
No desees el amor
No desees la gloria,
Más que el absoluto.

Educa el sentimiento
Separa tu amor por lo otro
Separa tus amores
No hay gloria en el arte
Hay gloria en lo humano.

La necesidad material
La necesidad espiritual
Paralelas.
La dignidad y
La perfección
La virtud de la moderación.