La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Categoría: libros

2666 INACABADA E INFINITA

2666

 

Pronto a ser diez años (15 de Julio del 2013) desde que el mundo se acabó para Roberto Bolaño he acabado de leer 2666.  Refiero a esta intima sensación que he vivido durante siete meses como la exploración poética a la que me ha llevado la densa sentimentalización del universo 2666, una obra que sentencia a la ciencia poética por sobre la poesía misma, porque va más allá, y vislumbra, cuando no araña, y se lastima, lastimándonos a todos, el fondo abisal, abyecto y vedado que queda cuando al nodo poético se le arrebata la prosodia. Traduzco esto como los hombres y el problema del mal. Es el artefacto viviente y oscuro que se descabala entre sus asociaciones quedando como un punto negro, eterno, unidimensional, absoluto e indefinido, ese punto infinito que es la búsqueda perdida e intraducible del alma por sobrevivir. Ciencia poética y ultima que se urgencia en cada arrebato narrativo. Los pasos del gigante, la mente genial, explosiva y peligrosa, las calenturas de la tristeza de un desierto limítrofe  vil y devorador de las más férreas voluntades humanas. El perdido e infructuoso intento de trascender como único valor poético en el desamparo de un ser, su redención, o su eterna reconstrucción, es tal vez la operación estética que deambula en 2666.

Lo inacabado acabado está cuando un hombre muere ¿Quiénes somos para desafiar a la humanidad de la muerte? Sólo sabremos que el origen del mal está en algún punto infinito del desierto que se apodera de los hombres.

2666 es el año cuyo significado la muerte le arrebato a Bolaño. Y a todos nosotros.

 

Félix Casaverde (1947 – 2011)

Una lamentable_critica, por Luis Daniel
Y falleció Félix Casaverde (1947 – 2011). Aquél arquitecto de la fusión afro-peruana no contaba con un seguro médico propio. Fué una figura internacional de la guitarra peruana cuya salud y deceso no tuvo el eco mediático que merecía. Lamentablemente la prensa, más atenta a las desgracias carroñeras y pasionales, a las conjeturas, a los condicionales perfectos de las prosecuciones de políticos charlatanes hizo pobre eco del proceso deteriorativo de su salud.

Y como todo lo que la prensa calla no existe, tenemos pues, por otro lado, la casi santificación de un joven desaperecido que sin mérito alguno -verdad que no debería ofender a nadie- ya es, y será por algun tiempo primera plana de la actualidad colectiva; demostrando una vez mas lo manipulables y vulnerables que somos frente a la poder mediático, mucho mas atento a todo lo que signifique vender, sin importar que en su estúpida carrera de ratas se idiotice, se lucre y se calumnie sobre la desgracia ajena.

No puedo dejar de mencionar al editor de la revista Somos, que en su pequeño espacio ha criticado con indignación la usura con la que la prensa trata aquellos ominosos sucesos que rellenan las principales portadas de nuestro acontecer.

Esta derrota cultural frente al sensasionalismo es nuestra derrota en todo lo que a cultura se refiere. La ilusión de que todos tenemos el derecho a la vida, es sólo eso, una ilusión. Félix falleció sin tener un claro diagnóstico de su dolencia. Entre la confusión y la indiferencia de su hospitalización lo dejaron morir.

Es indignante como el derecho a la vida es sólo una falacia mas.

A continuación unas palabras de su amigo y último productor Antoine George :

“Para mi es el primer músico peruano que llega al nivel de los más grandes guitarristas del mundo” dijo entonces.

Sus palabras a continuación:

He conocido a Felix hace un año y medio. Hemos estado juntos entre Cusco y Lima para una serie de conciertos y trabajando en un disco en él que dejas una huella indeleble. Muchas veces nos hemos pasado horas platicando – y Dios sabe cómo le gustaba la tertulia a nuestro maestro querido – y a lo largo de este tiempo he podido apreciar tu humanidad.

Félix Casaverde era no solo un caballero fino y elegante, sino que reunía en él cualidades y valores que son difíciles encontrar en una sola persona. Felix era respetuoso, ético, digno, educado y sobre todo muy consciente y muy culto. Era una persona que tenía amor. Amor inmenso a sus familiares, amor a todo lo que hacía y más que el dinero o la fama su motivación principal creo era la excelencia en todo lo que hacía, sea en su compromiso con la educación, sea en su arte.

Muchos artistas (y dizque artistas) pueden haber tenido la distinción de ser nombrado “Marca Perú”, pueden aparecer en televisión y nos marean hasta con su vida íntima pero Felix era mucho más. He podido apreciar desde hace 15 años en el Perú al arte de muchos guitarristas y músicos, de los más reconocidos también, pero me atrevo a decir que Felix era aparte. nadie como él, si escuchan sus composiciones propias, ha sabido llevar la cultura musical peruana hasta este nivel de expresión, de estética y de sofisticación. Llevó su arte hasta la universalidad. Para mi es el primer músico peruano que llega al nivel de los más grandes guitarristas del mundo.

Dicen de él que “acompaño” a casi todas la grandes intérpretes de la canción peruana. Así es la vanidad de las cantantes que les gusta decir que son “acompañadas”. En muchos casos Felix no las acompaño sino que permitió que su arte llegará a su máxima expresión.

Con él se pierde no solo un “patrimonio cultural de la Nación”, me atrevo a decir que su pérdida es triste para la humanidad entera. Felix era realmente un patrimonio cultural viviente de la humanidad.
Muchas veces le he oído decir con su voz grave: ” Antoine, yo no soy Afro-peruano ! Soy negro y sobre todo soy peruano”. Pocos peruanos, creo, le han tenido un amor así tan entrañable, tan profundo a su tierra. Felix era consciente de los problemas existente en el Perú pero nunca dejó de amar a su país y de luchar para contribuir a hacer de él un lugar mejor para todos. Llevó muy en alto lo que es ser peruano. Y me preguntó: habrá sido correspondido este amor ?
Tal vez no sea el momento idóneo, el lugar preciso, ni soy la persona adecuada para juzgar pero en mi sentido y viendo lo absurdo de su partida me atrevo a decir que NO !! En el país del ninguneo Felix no se ha muerto porque estaba enfermo. Cuando fui a visitarle no se quejaba de sus dolores sino de la insensibilidad de sus compatriotas, de la falta de educación que lleva a la ignorancia y luego a la inhumanidad. Felix quizás se haya muerto de esta insensibilidad y de esta ignorancia.
Repito: no puedo juzgar a nadie ! Pero cada uno de nosotros que le hemos conocido, que hemos rezado por su salud, que le teníamos cariño y que estábamos preocupados por él tenemos la respuesta dentro de nuestros corazones y nos podemos preguntar: qué hemos hecho y qué no hemos hecho para que este funeste suceso ocurriera ? Qué ha pasado y cuál es nuestra responsabilidad en el hecho de que un hombre como Félix Casaverde, en plena posesión de sus capacidades mentales, joven y fuerte, muera después de 15 días en un hospital donde le hicieron los exámenes a un paso muy lento y desordenadamente (solo después de 2 semanas le hicieron un examen de transit intestinal), exámenes que se hubieran podido hacer en apenas dos días en otro lado.

Amigos de Felix han escrito en periódicos más preocupados en reivindicaciones políticas y sociales, han intervenido para cambiarle de habitación, para que tenga más comodidad, lo han visitado desde lo más alto de las instancias gubernamentales, han hablado de él, … pero nadie ha podido saber su diagnóstico preciso. De haberlo sabido se hubiese podido tomar medidas, se hubiese podido pedir ayuda sabiendo exactamente lo que tenía o lo que se sospechaba que tenía. La amarga verdad es esta: la partida de Felix Casaverde es absurda y sabemos que hubiésemos podido evitarla !!
Nos queda su música. Felizmente ha podido grabar discos con sus propias composiciones, con estas maravillas musicales que ha sabido crear para nuestros oidos y que estaban esperadas. Desafortunadamente no tuvo el tiempo de grabar todas sus obras. Ahora tengo otra pregunta: seguirá el ninguneo después de los discursos convenidos, después de las elegías y de las ditirámbicas alocuciones ? O alguien se preocupará de que no muera su creación, de que viva para siempre a través de su música ? Alguien se dará cuenta de la perdida inmensa de su genialidad ? Felix quería grabar sus últimas composiciones y llegan mensaje desde países lejanos de personas que no le han conocido personalmente pero que han sido tocado por su música, no como acompañante de cantantes de moda de las que nadie se acordará el nombre dentro de unas décadas, sino como genial músico compositor peruano, de los rarísimos artistas que han contribuido en la noble misión de universalizar la cultura peruana en lo que tiene de más sofisticado, de más bello, de más profundo.
Te extrañaré hermano, nunca morirá dentro de mi el recuerdo del ser humano maravilloso que has sido, ni del artista excepcional que serás para siempre en mi corazón. Gracias por todo lo que me has enseñado con tu ejemplo. Gracias por todo lo que dejas y que intentaré hacer conocer.
Hasta luego Félix.

¿Nuestra generación se dará cuenta de la tamaña contribución a la cultura peruana del señor Felix Casaverde?.