FELICIDAD

por Luis Daniel

Una teoría

Primero, distinguirla claramente de cualquier estado de bienestar o satisfacción, resultado de un espíritu que se ocupa en lo exterior, de voluntades que operan en forma centrífuga. El individuo, ya sea empresario, activista, o caudillo, concentra toda su actividad mental en un constante anhelo hacia lo exterior. Por el contrario, el hallazgo intimo es el resultado de una voluntad centrípeta, una volcadura espiritual hacia lo interior. La primera riqueza interior es el instrospecto que la albergará: el alma, aparato nervioso del espíritu. Una vez aclarada esta distinción, se debe procurar una vida feliz a partir de una búsqueda inteligente del placer (Epicuro), eludiendo relativamente al dolor sin caer en el vicio de no vivir (M. Fernández), y es en este camino donde el espíritu debe hacer del Arte y la Ciencia su mas noble alimento.

Huelga decir el fracaso de encarar tal desafío en búsquedas exteriores. Fama, éxito, reconocimiento, prosperidad suelen anticipar célebres suicidios.

Ciertamente este estado espiritual no es plebeyo. Sólo los perros mueven la cola.