La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: junio, 2015

LA IDEA FIJA

Para Zaamira,

No sé si es un misterio,
o algo mas profundo,
la desaparición de mi mirada en la tuya.

Una idea,
Fija en apariencias
De complejas ansias
Antes de conocerme.

Una fijación,
Tan íntima,
Que por bastarse a si misma
Desborda lados de mi ser.

Una mujer,
Tiene ovillada
La única idea fija
Que no puedo comprender.

DIA Y NOCHE

Para Zaamira,

Pasará esta tormenta donde Eros y Psiquis naufragan,
Pasaran las horas febriles de todo comienzo,
Llegaran las tardes de la vida,
de la cultura y
la locura de no saberse aún,
y pasará.

Llegará la noche de la vida,
donde no habrá mas rincón inexplorado,
donde nuestros espíritus, sin espejos,
miren la tragedia del vivir, del amar.

Y volveremos al comienzo,
A la noche antes de la vida,
A la niebla de la razón,
A la cama que incuba sueños,
A los sueños que dan vida.

TUS OJOS ME PIDEN RESPUESTAS

Había ganado el premio. Eso me daba una buena cantidad de dinero que traduciría en sosiego. Quería unas vacaciones. Un premio no solo debería conservarse, debería iniciar un tiempo de dicha emocional. Ya tenía algunos destinos pero sobretodo, tenía un destino emocional. Había hecho demasiados viajes solos y en todos terminaba con mas gente de lo habitual. Ahora no quería gente, quería ir con Gabriela. Si hay hombres que verdaderamente necesitan a una mujer, ese era yo en aquel tiempo, el papel de agente era solo una formalidad, ella manejaba mi vida y sin ella perdería fechas, reuniones, nombres, oportunidades, sería una ficha sin movimiento, me convertiría en una promesa nula, incapaz de auto-regularme, de mantener cierta vigencia. No me era posible mantener mi máquina mental asociando las mas profundas emociones y estar conciente de que soy un ser social.

Gabriela usaba el trabajo para distraerse de una separación. Toda separación es difícil. Acaso un divorcio no acaba con una de las decisiones mas importantes de la vida ?.

El matrimonio de Gabriela mostraba la típica majadería masculina. Había notado en sus ojos esa pasión por saber y vivir mas de lo establecido. Cada vez que yo le salía con alguna idea desenfadada algo en ella me pedía respuesta. Quizás en lo profundo, anhelaba a otro tipo de hombre, algo inteligente, no sé. Suelo ser afable y pacífico pero también maniático, tengo obsesiones raras, vehemencias materiales que no tendrían sentido para nadie más. Que decisiones nos habían llevado hasta ahora?. Fijándonos el uno al otro. Encontraba esto como un destino legítimo, como si nos tuviésemos merecido. El tiempo empezaba a engreírnos. Aún no sabía si sería propicio proponerle el viaje. A veces las separaciones necesitan tiempo.

Si intentaba explicar porque ella había regresado tantas veces con el hombre del que se separa, no tendría respuesta. Quizás ese era mi problema, intentaba racionalizar todo : hasta las cosas que no había vivido, pero en cambio esto estaba sucediendo. Los seres humanos cometen errores y las relaciones amorosas no son la excepción. Pienso que no he tenido errores por falta de atrevimiento, lo cuál puede ser mas grave. Las personas se unen y no necesariamente por amor, satisfacen modelos familiares, o todo lo contrario : anhelan sus ausencias.

Gabriela me llamó. Quería hablar conmigo. Nos reunimos y me dijo que quería renunciar. Agregó que necesitaba un tiempo para ella, no estaba en un buen momento. La noticia me tomó por sorpresa, no supe que decir. Argumenté que podía tomarse los días que quisiera pero que no la quería afuera. Entonces mi vida iba a ser más difícil de lo que ya es. La sensación de perderla me hizo tomar su mano.

-Esto es precisamente por lo que me alejo, cuando estas muy cerca tiemblo. Créeme, se muy bien que tú me necesitas para ordenar tu vida. Eso no me deja bien a mí.

Quedé muy nervioso, sus ojos me apuntaban con intensidad.

-Demasiado en un día. Gabriela, por favor. No solo te encargas de mis asuntos, ves mi vida. Esto es mi vida, no te vayas de ella. El amor es básicamente una necesidad mutua. Aunque las almas gemelas se encuentren. -argumenté apretando un poco su mano.

-No, lo tuyo con lo mío es profesional. No me gusta tu desglose del romance, el amor esta ahí, sucede. Hay que embarrarse y no racionalizar desde afuera.

Apartó su mano de la mía.
-Yo quiero embarrarme contigo. – vaya terminología para una declaración de amor pensé.
-No estoy segura de eso, pareces distante. No me siento bien, conversamos otro día, no hay citas pendientes por ahora, adiós.
-Si tenemos algo pendiente : viajamos tú y yo.
– …. no se, adiós. Hablamos. -Percibí una de las miradas mas profundas de una mujer. Nos habíamos dicho demasiadas cosas. Se fue.

De todos mis romances, por primera vez sentí que quería conquistar a una mujer. Pero vamos, nunca fui un conquistador, no sabía que hacer, en mis historias siempre ridiculizaba los actos de amor. Ahora haría lo que fuera. Pienso que si algo de buen escritor tengo, algo se me va a ocurrir. La literatura no puede decepcionar a la vida.

Lo que admiro de esta especie es la facilidad para ver las cosas en un tono diferente cuando la vida nos engríe, como un mensajero -con nombre de mujer- que nos devuelve la alegría, nos hace percibir la vida de colores intensos. Estas curvas anímicas nos sorprenden con una llamada, un mensaje. Simple naturaleza humana. Poesía vívida.

Quedamos en vernos para resolver unos temas editoriales. Había un muro de silencio, era lógico, nada estaba claro después de lo último. Estaba hermosa, la veía diferente, quizás lo mejor que le pudo pasar es esto, su separación, mi confesión, su inconclusa renuncia; como si el cuerpo, el rostro y la mirada supiesen lo que sucede y nos muestran su lenguaje : la belleza. La belleza que siempre es afirmativa. Estaba radiante y yo, nulo.

-Gabriela vamos a tomar algo.
-Daniel, no se, aún no termino de asimilar algunas cosas.
-Te propongo no hablar de nosotros, caminar un poco, veamos cualquier película tonta, nada de alcohol, el alcohol complica los sentimientos. No pensemos en eso, crucemos el límite : seamos dos adolescentes.
Risas.

-Esta bien. -su sonrisa me cosquilleo el alma.

Terminamos mal. Pasamos la noche juntos. Que impulsos avivan a los seres humanos a complicarlo todo?. La mañana fue mas fría que de costumbre, el muro-silencio había regresado, algo la mantenía distante, quizá no me creía aún, las mujeres tienen cierta intuición que tiende a agudizarse cuando se involucran más.

No estaba convencida de que yo me estaba enamorando. -Ni el mismo se lo cree, será un cadena de problemas y yo aún no termino de separarme. Es un soñador muy cuestionable.- Pensaba de camino a su casa.

Que genialidad se puede adjudicar a un escritor si mujeres como ella alimenta su creativa. Admiraba esa inteligencia contraproducente. Tenía razón, yo me sentía muy febril, debíamos tranquilizarnos, el sexo lo había complicado todo. Su piel y mi piel, los corazones en los labios, la unión magistral de dos cuerpos, el deseo. Esto siempre complica todo.

-Pienso en el amor como un hipnotismo. Es decir, poseemos una hipnosis profunda que se activa cuando las personas de paso sintonizan profundos anhelos inconcientes. No hay muchas variantes en eso, buscamos hombre y mujeres buenos, es casi una regla. -Comenté delante de una pareja de amigos y de Gabriela mientras cenábamos. Sus ojos se sintieron incómodos ante mi mirada, la conocía y no le gustaba que teorice esos temas.

-Estos 5 minutos de vida son para experimentar y aprender.- agregó Gabriela.

-Lo irónico de la vida es que solo después de unos 70 años de lecciones, nos enteramos de las 3 o 4 cosas que valen la pena. Toda una vida de búsqueda para morir. Si esta especie ha de trascender debemos prolongar nuestra dulce estadía, unos 150 años para comenzar.

Comentarios tontos entre el vino y la pasta. La luz tenue, el ambiente, su perfume, la perfección de su delgado cuello, sus colores; elementos de un instante de dicha. Pasaron los días, todo era libre y natural, respirábamos pasión, era nuestro tiempo. Acontecíamos.

No toqué mas el tema de nuestras vacaciones. Me dediqué a disfrutar al máximo el corto tiempo libre que ella me dedicaba. Nada físico volvió a pasar y aunque había atracción, preferíamos dejarnos conocer, sabíamos que todo estaba bien y, que siempre hay una dirección hacia donde va todo. No había que apresurar. Ninguna formalidad, el presente lo tenía todo.

-Cuando partimos ?. Ya dejé todo en orden. -me dijo sorprendiéndome.
-eee … mmm … dejame ver. No sé, estoy tratando de compilar las ideas que me están asaltando ahora. Mañana … mañana salimos.

Nos fuimos a Brasil sin itinerarios ni agencias. Nunca me gusto comprar turismo, viajábamos solos y nos internaríamos en el paraíso.

-Descuida ! el paraíso siempre tiene un buen tiempo.- le repetía cuando sus ojos se inquietaban perdiéndose en el horizonte, alejándonos de la civilización.

Nos divertimos como dos adolescentes, jurándonos los tiempos eternos, acampando en cada playa, fumando al atardecer. Gabriela había dejado la tristeza en Lima, era fácil dejarla ahí : Lima era de ese gris triste.

Esas semanas hicieron promesas. Las promesas se pueden cumplir o no. Quizás ahí esta el problema de las promesas : las hacemos y luego las debemos cumplir, pero en tiempos diferentes. Yo quedé encantado y le propuse vivir conmigo. Ya estaba envuelto en ella. Pensaba que no era tiempo de hablar de amor, solo de estar juntos y experimentar. Estábamos en esa etapa febril, contemplativa, nuestras vidas no podían con más. Sin embargo percibía que algo no la dejaba tranquila. Admito que las mujeres practican un lenguaje indefinido pero yo estaba atento y lo percibí : yo andaba solo y ella no, yo tenía ventaja, andaba “suelto”, no tenía esa “maleta pesada”, no jugábamos de igual a igual. No aceptó vivir conmigo.

Retomamos a la vida urbana, las agendas, los horarios, yo tenía un nuevo proyecto, quería hacer algo mas radical, algo new age. Y así como se retoman los roles iniciales, ella salía lentamente de lo nuestro. Sentí el muro del silencio otra vez, tampoco insistí hablar de nosotros. De alguna forma sabía que algunas cosas necesitan tener su tiempo, son cosas que se aprenden viviendo, interpretando; porque un escritor, no solo cuenta historias, además las interpreta. Con lo vivido me convencí de que aún puedo enamorarme y esto ya era una pequeña gloria para mi.

Años atrás pensaba que esto no sucedería mas :

-Siento que las personas que conozco se quedan atrás, que nadie me conoce en realidad, se me hace difícil soltar las cosas, no quiero ser raro o extraño.- repetía, cada vez que no tenía voluntad de ver a alguien nuevo.

Lo que viví es una de las cosas que vale la pena, no hay más de dos o tres en la vida. Es ese giro emocional que lo cambia todo : planes-viajes-destinos. Que nos hace proponer cosas, cerrar-abrir ciclos.

Renunció con una nota explicándome que necesitaba reordenar su vida y que yo no sería el haga esa labor. Ese fue su adiós, y no la volví a ver. Si algunas religiones nos enseñan a sacar lo mejor de cada cosa : yo rescato esta despedida. Una gran mujer. Si se hubiera quedado conmigo quizás solo hubiéramos satisfecho instintos, emociones, reflejos y mas que sentimientos, saciaríamos impulsos.

Paso el tiempo y solo algunos correos electrónicos nos pusieron al tanto de cada uno. La amistad nunca se perdió, quizá lo mejor de todo. Nunca más hablamos de lo nuestro, -si es que aún había algo- solo éramos amigos. Algunas relaciones erráticas me dejaron en claro que su presencia había marcado mi vida. Las personas pueden o no quedarse con el amor de su vida, pero ese amor aparece y deja marcas.

No habló de su separación ni de sus amores si es que los tuvo. Habían pasado algunos meses y tal vez porque ella sabía que lo mío fue intenso conservó esas reticencias sentimentales que hicieron bien a nuestra amistad.

Hasta que coincidimos en una reunión. Como es posible todas las variantes de un ser humano cambien en un solo instante?. Estaba sentada, rodeada de amigas, conversaba, parecía argumentar algo que la tenía muy convencida. Adoraba la escena : sus gestos, el trámite de sus manos, era la toma perfecta para documentar una nueva temporada en su vida. La miré atónito : -Gabriela!, no puede ser, y ese aire que la rodea, ¿porque la dejaste ir?- Me dije. Mi rostro se descompuso, me puse nervioso, no sabía como llegar. Había mucha gente. Me escabullí unos minutos esperando, estaba obnubilado, no entendía nada, terminé mi dialogo interno con un “anda por ella!”. En el instante en que se quedó sola la sorprendí desde atrás tomando su mano; y sin decir ni una palabra la llevé a la terraza. Mientras caminábamos no la miré. Ella me miró. No nos dijimos nada. Ya afuera y a las sombras de las cortinas la besé. Paramos la respiración y al suspirar nuevamente, toqué sus delgados labios.

-No digas nada.- dije suavemente. La contemplé, una sonrisa nos salía del alma. Miradas y sonrisas era el lenguaje.

-mmmm me tengo que ir … espérame- me dijo.

-yá vámonos Daniel. Esto es lo que estaba esperando. Un señal del destino. Algo tenía que pasar para que estemos juntos, algo que no salga de nosotros y yo esperaba esto. Me siento bien de verte, hubiera seguido besándote delante de todos. Ojala, no te hayas metido con nadie. Ojala porque quiero estar contigo.
– … – Salimos sin despedirnos. Yo tenía una imborrable sonrisa. La miraba mientras caminábamos. Estaba abrumado, es demasiado para 10 minutos, el destino se condensa. No sabía que decir, estaba realmente nervioso y feliz. Éramos los dos en nuestra ciudad, nuestro mundo.

-Estoy solo, como me encontraste, y como me dejaste.
-Alguna vez dominaré el lenguaje como tú?.
-No necesitas dominar el lenguaje para vivir. Lo sabes, créeme. He tratado de no ser un desastre. Aprendí a autorregularme, tu me enseñaste eso. Me hiciste un hombre mejor.
-Entonces vamos a vivir !.
-Tu esperabas una señal, yo no esperaba nada. Linda pareja.

Sobraban las palabras.

Nuestro destino exigió su trámite, tranquilidad, pensar antes de impulsarse, tuvimos deseos, los saciamos, le respetamos y le faltamos el respeto a la vida. Le dimos a cada espacio su tiempo. Ahora estábamos juntos y lo único claro era que la vida son solo temporadas. Imposible aferrarse.