La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: enero, 2014

DEBAJO DE LA ESCALERA

Y ahí te veo, me veo
Con el cigarro de la vida
El amargo alcohol del desencanto
La mueca y los ojos
Del ayer
De la esperanza.

En la escalera
Debajo de la escalera que hay en todo
Trabajando en la nada del pensar
Y en sus posibilidades.

Y ahí ahogas tu léxico
Tu propio léxico
Tu propia circunstancia.

Después piensas en la piel
Y en el alma del otro
Y lo que es sobre la tuya

Abajo, en la escalera
En la fecundidad estética de todo lo que nos hace falta.

La vergüenza superior de saber que todo lo que está aquí es insuficiente
El puente a lo otro
Tu otro que es mi otro
A ese veraneo nocturno que me olvida el serme
Y me refiere a la vaguedad de lo que soy.

Toda consciencia es vaga
Y ahí ahoga su inteligencia.

Te espero y bebo
Psicológicamente es lo mismo.

DIANA FARCUZ

DRAMA ESTÁTICO DE DIANA FARCUZ (I)

Supe, desde que usé la razón, es decir, desde que conocí la tristeza, que la espiral de la dicha regresa siempre en otro nivel. Si es que regresa. Hay que soltar el paso para que todo regrese. Ah!, sí, los años enseñan. Los años enseñan que lo único que  importa es atemporal, el punto íntimo en que pierdo la consciencia del tiempo, el tiempo emocional. Los años no enseñan, la tristeza es la que enseña. Me dijeron alguna vez: –sé autentica y serás grande. Innoble verdad: la autenticidad abre abismos que se tragarían cualquier grandeza. La vida es insuficiente. El amor  es lo facultativo de lo estético, el sexo, tal vez lo único que por ser finito e intenso, abre las puertas de la plenitud. Mi educación no es temperamental, bailé, y aprendí a bailar porque todo el mundo baila la realidad para sus corazones, sólo que, o ni saben bailar, o ni saben emocionarse. Pero es así, si no hay baile, por poético que sea, la razón degenera.

Baso mi estética en la danza, como en todo, en la circularidad que el alma femenina acapara, y que la masculina vuelca en su voluntad. Cuando bailo, opero desde mi ser, todo lo que la naturaleza de la expresión musical me propone. Esta facultad obstaculizada, por estar aun en formación, que es la expresión musical, es la que unge mi alma. Sobrellevo todo lo demás, a partir de la música que mi cuerpo expresa. Mi cuerpo se interpreta musicalmente. Y así, todo en la vida.

La única metafísica que me incumbe es, por ponerle una expresión, la experiencia mística, lo cual bien visto, es una sentimentalización y como tal, está más lejos de lo absoluto, y más cerca de lo patético. En el cuerpo, la metafísica es su musicalidad. Y la única que en mi vale.

La mujer superior debe desconfiar mucho más del hombre que desea algo. Y fijarse, en lo posible, del hombre que fue antes de conocerla, esta contradicción explica la disfuncionalidad de las relaciones. No es posible querer algo y ser autentico al mismo tiempo. Los hombres adoptan un constructo psicológico cuando son atraídos. Se comportan como deberían comportarse para concretar su deseo. El margen de error es muy alto desde que lo romántico no es lo sexual y lo espiritual no es ninguno de los dos. Y así vivimos.  Y lo insano de todo esto no son estas confusiones, sino que ante lo vívido de esta confusión, opera una moral decadente y social.

La mujer superior finalmente, es la madre del artista.

Me llamo Diana Farcuz y no Farcúz. La acentuación es la que define, como a todos.

DIANA FARCUZ

Diana Farcuz nació el 13 de Enero de 1980 en Montevideo Uruguay. Es bailarina de danza moderna y esteta.  

NOBLE MUJER

Oh! noble mujer que limpias las mesas
No pregunto si me traes un mensaje de los símbolos
Quiero deshacerme de esta nobleza que multiplica los sentidos.

¿Qué pan me trae esta filosofía?
¿Qué pan trae alguna filosofía?

Noble mujer que limpias las mesas
Te busco en otros cielos de la imaginación
En otras albúferas
En la circularidad que limpia los corazones.

Lo mínimo que he darte es lo que mejor sabré
Lo ordinario sin los intersticios de los sentimientos.

Oh! noble mujer que limpias las mesas
La perfección está en la ignorancia
En el equilibrio del no saber
Más allá de la imaginación
Del sentimiento y la acción

Todo saber disloca
Sobrecarga y refuta
Usurpa y quiebra.

Que perfección es aquella
Violenta e insuficiente
Que quiebra la rama que lo sostiene.

DRAMA OMNIPRESENTE

I

Ah! Si todo es nada ante la naturaleza de las emociones,
El poeta, el pensador, y el hombre concreto,
Si pudieran,
Sentir todo sin obrar,
Abdicarían.

Todo es fiebre emocional,
Irracional,
Bailan realidad para sus corazones
Dramas que operan en raciocinios
Distracciones de un final.

II

Monedas en el bolsillo de la esperanza,
El vestigio de los años,
El alma penetra las piedras de la razón.

El alma de los significados,
Lo superior de lo innominable,
El drama en el horizonte de cada fin de mes.

III

Cuando la inteligencia calla
La imagen aparece
Cunde la emoción
Como vidrios nuestros de un espejo sentimental
Que inteligencia cabe
En la congoja la alegría y la frustración
De un corazón que no sabe.

IV

Amo el arte por ser superior
Supera la razón y supera el amar
Supera el alma a través del alma
El lenguaje a través de él
El espíritu de las cosas multiplicadas por si mismas.