La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: noviembre, 2013

NOSTALGIA FUTURA

Para Gabriela, ella sabe.

Paseo por el segundo nivel de cualquier lugar, siempre hay un segundo nivel a cualquier altura de la realidad de las cosas; y siento, no sé lo que siento. Lo que veo es una irrealidad de las cosas, las tiendas del todo subyugadas al mundo de fantasía de la nada. Como un paseo por el campo, en donde los meandros y las flores presienten la figuración de quienes los contemplarán, así, estoy en la figuración degenerada de las flores del comercio de todo. Una música inseparable a mí me blinda el alma debilitándola, y siento una especie de nostalgia futura. Pero este sentimiento es tan presente que invalida cualquier noción de futuro, y es tan real y puntual que invalida cualquier semejanza a la nostalgia. Lo que atraviesa la instantánea de mi alma es la añoranza de un futuro. El sabor que tamiza mi sentimentalidad es la ligera, y real, y muy probable imposibilidad de un tiempo que no viviré. La imposibilidad de serse en el después de este pesar. Este vago e indefinido pesar se comporta como el arrastrar de los pies cansados del deseo de ser.

Me evoco, porque en instantes me elevo por sobre la irrealidad, en una casa llena de muebles de madera, libros y luces amarillas. El orden de la cocina es exacto al de mi corazón, o al de mis sentimientos, nótese vestigios de uso, algo limpia, y algo vacía en los cajones de los recuerdos. Siento a mi lado el cariño consuetudinario de una mujer, de la mujer que no tuve en todas las mujeres que tuve.

Todo es acercamiento, nada es definitivo.

Esta mujer, tan íntimamente desconocida conspira en los momentos más finos de quietud que se parecen a raros recuerdos de instantes de mi infancia. La atmosfera interior que me invade cuando camino, junto con la irreparable música de mi ser, y con el deambular ininterrumpido del anonimato que es lo otro, es como la despedida de los instantes de mi plenitud. Por lo demás, lo que hace a la niñez  maravillosa y plena es la incapacidad de concebir lo maravilloso y pleno. Debe ser maravilloso no reparar en lo maravilloso, y he ahí una gran verdad.

Me distancia de este gran patio de ningún lugar el abismo de mi enajenación. Todo esto, que no debe diferenciarse de lo que siente toda alma, es el patetismo de escindir buscando el significado a todas las cosas. El triunfo de la razón, y el fracaso de su ubicación. Me separa el abismo de no poder serme. La intuición que lo gobierna todo me aprieta el alma y me restriega en murmullos sobre el fondo de esa música irreparable, que nada es, y que debe haber otro modo de serse.

Si imaginase, en la escala de colores, esta rara y frecuente lectura de mi sensibilidad, me llevaría al brillo que se posa sobre cada color. Hablo del espejismo que por algún ángulo de la conciencia, y el efecto de no sé qué desorden del alma,  produce el paisaje inanimado en mi camino.

Estoy en falta, y no por error, sino por la falta de mi ser.

Esta mujer, la mujer, la que nunca conocí ni en sueño, a pesar de haber regresado siempre a ella, se sienta a mi lado, y juntos flotamos sobre el tiempo, revisando algunos detalles de un domingo de la vida, porque un domingo de la vida, es lo que siempre queda de la vida, y es lo único que vale. Por lo demás, toda mujer debe representar para el hombre, el domingo de la vida. Esta conjunción dominical se posa a la hora en que la tarde cede su vacio a las luces amarillas. Y ahí es donde quiero congelar para siempre todo lo que no he de vivir, viviéndolo. Lo atemporal de este sentimiento es que este futuro se parece al pasado de algo que no he vivido, o a una vaga referencia de algunos pasados de mi niñez que quiero desenmarcarlos para sucederlos.

Mi anhelo es que  la plenitud de unos instantes de infancia eternicen el futuro que no viviré.

Eternizar lo imposible.

El estado actual de un ser es, por lo demás, contradictorio, y la voluntad mas convicta lo contradice mas. El vidrio de la razón atravesó su alma y justifica el abismo que corroe el corazón de su pobre espíritu. Abandonado a su suerte, que es ninguna, busca cajas metafísicas en donde meter su cabeza.

Yo busco, en la mañana que siempre se alejará,  volver con aquella mujer a las luces amarillas y a la sala de los domingos de la vida porque todo hombre ama a la mujer que lo posee antes de conocerla.

 

 

 

APUNTES INCONJUNTOS

I

Como el aventurero
Que coquetea a la muerte
Por amar su vida.

Una fotografía emocional
Se grava el tiempo y
Calibra la memoria.

Como el devoto
Que teme vivir, por temor a la muerte
Teme amar, por temor a la vida.

Pasa el tiempo, vano y desierto
Sin saber, si vivo o sueño
O sueño que vivo
Vagos rostros que no encajan en sus recuerdos.

II

La única verdad es el crujir de las contradicciones
Como la inmortalidad del poeta
Que muere, por no vivir.
Y la medida de las cosas
Que divide, por no entender.

Amar la vida es sacrificarla
No amarla es temerla.

Confíen mis queridos otros,
Confíen,
Confíen siempre la primera vez
Para todo en la vida.

La vida siempre es primera vez
Y todo en ella es más o menos provisional
Como todo en el ser.

Desaprendan de todo
En este desfracaso hasta el final.

III

Algo me falta
En todo lo que no necesito.
Bien necesito, todo lo que no me falta.

Ovulo y espermatozoide
Mujer y Hombre
Tierra y Simiente
Alma y Espíritu
Todo conjuga
Vida, mundo y arte.

Confíen mis queridos otros,
Confíen en las otredades del mundo,
Acaricien la vida
No valen nada las flores de un entierro.
Confíen,
Que un hombre sólo elige,
Cuando es escogido.

Confíen otros
En el intuito de su desconfianza

Confíen …

IV

Como aquel payaso que la caravana abandonó
Nunca pude hacer reír a la vida,
No hice reír a nadie.

Toda la verdad es saber reír
Vivir y reír.

Ah! Reír de lo absurdo es absurdo
Nunca reír de lo absurdo,
He ahí la verdad.

Reír es descreer de lo real del absurdo.

El último de una caravana muerta de mentiras.
Me reía de la estupidez concreta con que las aceptaban.

Verdades absurdas,
Como todas las verdades.
Sus risas, como todos los vacios.

Adiós gente concreta, adiós.
Un payaso solo ríe.

Todo el mundo es una caravana que abandona.

Ah! Llorar riendo y reír llorando
He ahí otra gran verdad que el tiempo obra en el corazón.

El alma ríe, y
La poesía es la risa cruel de un mundo que llora.

APUNTES SOBRE UNA ESTETICA DEL ESPIRITU

La estética es pues, el comienzo del final de una búsqueda espiritual, el sobrecogimiento al que nos eleva el placer del espíritu,  revelado por la combinación transfigurada de una humana y bella verdad. No concibo una estética fuera de toda significancia de vida, ni un arte que no linde con la sustancia más íntima de la vida.

Y hablo de la vida del hombre de la calle.

Cuanto más artificial se vuelve el aspecto humano, la posibilidad estética se macula, y tiende a desaparecer. Es el artificio predecible y monótono, incapaz de asombrar, ni revelar o ilustrar un sentimiento, el que derrota todo placer de la existencia. La estética desaparece en cada formulación repetitiva y simplista de la vida.

Cada contradicción de una conducta comporta una estética, desde que su fin es superior y noble, o desde que es cruel y bello, y desde que el artista lo supera en su desafío revelador. Un artista que habla en imágenes siempre las supera a través de ellas. Siempre hay algo más en todo lo que hay. Y tanto más crujan las verdades en sentido contrario, mayor será chispa estética. La estética es masculina por cuanto puede ser melancólica, intelectual y sublime,  y casi siempre lo es, por sobre la belleza que es femenina intensa, armoniosa directa  y alegre.

La estética, a diferencia de la belleza que busca armonía y paridades, procura una desventaja, un contraste, una debilidad y una vulnerabilidad. Es el placer que el espíritu encuentra en la diferencia armoniosa de fuerzas.

ESTETICA DE LA VICTORIA

La estética de la victoria aparece en la disparidad y en la persistencia, y en la inteligencia de la persistencia. Es el triunfo de la inteligencia por sobre la fuerza, de lo sabio por sobre lo vulgar y abestiado, y no es la imposición predecible y vulgar de la fuerza, ni del fuerte, sino la imposición del espíritu, que siempre en desventaja, conquista a las fuerzas grotescas y pasionales que pretenden gobernar la realidad.

ESTETICA DE LA DERROTA

La estética de la derrota, por el contrario,  no invierte el sentido de la inteligencia por sobre la fuerza, sino que resuelve, por operaciones morales tal vez, una derrota suprema por sobre una victoria falaz, invierte el fin de las causas primeras y revela  las causas de los fines últimos. La derrota se convierte en una victoria a los ojos de la sensibilidad. La gran derrota puede ser el triunfo de una terrible verdad.

La estética de la derrota de un fin noble y superior  por la misma inocencia de su designio, la imposibilidad donde se concentra lo infructuoso de la voluntad y su destino.        

La estética es la belleza diligente que, menos intensa que la real, se aprecia en el arte cuando es auténtico.

NO PATRIA

Pater, patriarca,
antepasado y autoridad.
Símbolos de dictaduras, espadas y tanques

Nación, tierra y lengua,
Sangre de todos,
Manojo insurrecto de historia
Tierra alma y madre inrazonada
Folklor de todo folklor.

Un fusil es un gobierno sin sentimientos.

Siento lo que se defiende,
Lo que quedó y
Lo que no es símbolo.