La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: mayo, 2013

BORGES Y DIOS

Filosofé y fui poeta,
exalté tus beldades,
conjeturé a los hombres tu singularidad,
quise abarcarte y fracasé.

Quise creerles a los hombres y fracasé.

Me preocupé de tu creación
y creo haber sido insuficiente,
lo alado me ha dejado ciego y he muerto.

¡Oh Dios heme aquí y te digo! :
Sólo el poeta todos los poetas beben de tus formas.

Sólo el poeta  todos los poetas.

COMENSALES

Dos hombres sensibles y cultos disentían amistosamente. Debatían acerca de sus suertes y de la suerte de un país. Proponían que el entusiasmo y las diferencias sólo han obrado desgracias.

Un atento hombre gentil, tal vez entusiasta y ofuscado por el entendido,  se acerca y les inquiere una alternativa.  En la vida no somos más que comensales y jamás recetarios le responden. Recuerde también que es lunes, y que sólo los hombres libres frecuentan el bar un día como hoy. Sea usted un comensal libre, le finalizan.

ABALORIOS

“Por eso, sólo se puede hablar de música con un hombre que ha llegado a conocer el sentido del universo.”

Introducción al Juego de los Abalorios, Herman Hesse

A Herman Hesse

En la eternidad de la estela de su mano, un músico supremo debate el juego de sus abalorios. Supóngase la altura de una matriz de todas las disciplinas estéticas. La instrucción del elevado serpentea la voluntad universal, y crea y desencarna estrellas y consciencias.

Y en la parábola de la matriz se transmuta el número del músico. Como las siluetas cripticas que la vigila denota, y que el dios enmudece.

Es el número que decodifica al abalorio, las siglas doctas que exhortan las elevadas intersecciones de los saberes.

El número sacro que engendra al dios. El jeroglífico iniciático que se desdibuja en el hombre. El latido de la liturgia en el ejercicio del abalorio.

Se parangona que esa sombra matemática fue pretérita al dios.