La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: marzo, 2013

Naturaleza

Todo lo que existe es naturaleza
La culturaleza y la naturaleza es naturaleza.

Y los hombres,
la mayoría la reaccionan,
los poetas la interpretan.

Los poetas no interpretan,
no reaccionan,
sienten,
sienten en permanencia
y no en reflejos.

Esa es la poesía,
la obra,
en un lenguaje del alma de las cosas,
que algunos poetas aprendieron,
y que los hombres olvidaron.

Mudos en el lenguaje mudo del universo,
ciegos en la oscuridad del misterio
sólo deambulan, sólo devanean.

Gatos mirando a la luna

Los hombres dicen que imaginan,
que tienen sentido del humor y que razonan.
Los animales no pueden reír, no tienen sentido del humor y no razonan.

Ya vi gatos mirando a la luna, aves riendo, monos jugando y delfines hablando.

Y los hombres dicen, y siguen diciendo:
los hombres tiene alma, fundaron religiones y sistemas filosóficos
y los animales qué?,
los hombres hicieron guerras y sistemas políticos
y los animales qué?

Los hombres morirán y pedirán sus últimos deseos,
Pensaran en la luna, en sus juegos y en su alegría.

Y los animales qué?
Los animales juegan mirando a la luna y riendo.

La pasión

Lo que corrompe a la pasión es la correspondencia. Sólo el sentimiento no correspondido y no placentero es auténtico y puro.

La pasión correspondida usurpa al placer, y la atención se aboca hacia el yo emotivo y al placer que el amado produce. Esta distracción sentimental decanta en la cursilería y  el capricho, que buenamente es lo que se llama amor romántico.

El Sistema

La crisis de este tiempo es la crisis del hombre y de un sistema hecho por hombres positivistas que desconocían el sufrimiento del alma.

Una sin razón indefinida me insinúa que otra verdad pudo ser posible si no fuesen ni hombres ni positivistas, pero todo es quimera, la sentencia histórica sólo sirve para una comprensión superficial porque se opone a todo proceso de pensamiento y a toda complejidad.

 

El amor romántico es ante todo un amor propio

Encuentro exageradamente difícil el sentir por alguien la benevolencia de aquella energía psíquica que puede definir al amor puro. Sea ese alguien o algo el destino de nuestra atención,  lo que confesamos finalmente es el placer propio que aquel cuerpo externo nos entrega. Sea la pasión sexual, el placer estético, o la unión hacia una mujer, lo que me condiciona sentimentalmente es la sensación que todo eso produce en mi, y eso que siento, es lo que el común de la gente confunde en el enamoramiento. Es absurdo pensar que uno entrega todo por el amado cuando lo que está en juego es la sentimentalización de uno mismo. Se llega a usurpar la propia identidad para cautivar al amado.

Sólo el amor despojado de placer es auténtico.

Todo es aporía pasional hasta que el intelecto asuma  la unión, de ahora en adelante, y paulatinamente, la pasión se debilitará en tanto que la fuerza espiritual se incrementa. El futuro de la unión se condiciona a la compatibilidad del intelecto. Lo que suceda con ambos será labrado por sus fuerzas de realización espiritual.

Es así que una estética mal convenida ha glorificado al desorden pasional. Y es así que mal entendida comienza la unión, y así también es que la plenitud llega a coronar a aquellos espíritus superiores.

 

De la salvación eterna

Tengo un sensato repudio por el acto individual y egoísta de buscar la salvación eterna. Esta especie de autoayuda que adormece a espíritus distraídos y necesitados es el bálsamo que venden las modernas iglesias. Muy por el contrario de lo que se piense, un corazón es más valioso por la pureza con la que ejerce la benevolencia, libre de cielos e infiernos eternos, que por el contenido dogmatico que se dictamine en él.

No es moral por tanto ser bueno para ser recompensado eternamente. Todos asesinaríamos  si  secuestrasen lo que más amamos.

El espíritu, que todo lo rige en un hombre, se erige en el trabajo de una vida, en el cuestionamiento de cualquier estructura moral que denote abismos éticos, en el cultivo interior y en la virtud. Un espíritu elevado es consciente de que antes del cielo está la tierra, y que antes de ocupar esa vacancia espiritual está el compromiso de un mundo digno para las generaciones venideras.

Me siento digno de no creer en arquetipos celestiales porque creer en ellos es corromper al corazón, siendo que  no existe entera libertad si se está  atormentado de amenazas.

Antes que la moral está la ética, la manifestación más elevada del raciocinio, razón que libera sobre una moral que reprime. Bien sentenciaron ya que las escrituras no estaban para instruir sino para dominar sin que por esto se desacredite de toda ética a la exégesis. Mas que la interpretación, apunto al adoctrinamiento y al peligro que toda retorica ejerce en los espíritus distraídos, a la intransigencia y el juicio de cualquier otredad que ejercen estos grupos religiosos, sin que claro, ostenten la mayor religiosidad en sus opiniones.

Una ética, que no pudiendo ser dogmatica sino razonada, que desnude a los corazones liberándolos de la mentira y de la hipocresía no puede más que relacionarnos de forma  consciente y auténtica.

La virtud compasiva es algo que debemos admirar de las religiones orientales. La compasión, superior a la bondad sentenciosa, debiera regir toda relación humana, porque muy a diferencia del concepto occidental, que debilita el espíritu ante la miseria,  la virtud compasiva ejerce la benevolencia y la no invasión por sobre cualquier criatura, inclusive ante el poderoso y el rico, cuyo espíritu suele ser débil y perezoso. La compasión aquí no es una debilidad del alma, sino una fuerza espiritual, el anacoreta no se conmueve por nada y todos se vuelve maravilloso ante él.

Una sociedad en donde todos nos dijéramos la verdad podría ser una confusión revolucionaria  pero acabaríamos entendiéndonos y siendo conscientes.