La Reconstrucción Final del Mundo

Justo antes de morir, que es cuando se comprende todo, es cuando se regresa al principio.

Mes: mayo, 2012

EL HOMBRE QUE PERDIO LA LOTERIA

 

                                                                                           “No sé si existe cierta justicia para cada aventura, sólo sé que hay un sentido,una voz que es escuchada y atendida. Una democracia en todos los actos.”

 

A veces, en alcohol y siempre en solitario, mi corazón se hace grande; me imagino situaciones, veo todo y a todos en su perfecto orden, soy amigo de todos; me defino en estado de gracia y pienso: qué de malo ha de tener el mundo para beber así. Y ahí es donde mis mejores recuerdos -mis mejores páginas- aparecen en cada reflejo transeúnte dándole vida a todo aquello que no vivía para mí, y en ese estado expansivo, cuando aquellas proyecciones aparecen, quiero hacer muchas de cosas, muchas, pero regreso, celebro la imposibilidad y termino viviéndolo todo en mi; en donde vivo todo.

Para mi vivir es no saber, porque sabiendo hasta la realidad misma me margina, y por eso, en cada intento de participar en la realidad mi conciencia y el propósito me arrebatan toda voluntad, me demostraron con teoremas inéditos que todo es absurdo y sin sentido. Mi inconsciencia ahora no tiene ninguna responsabilidad, esta vacía.

Soy consciente de mi nulidad. Un iluminado por mi propia sombra. Soy en tercera persona la expresión de un ser en ausencia. Me convertí en la permanencia de los lugares de paso, lugares no-lugares donde todos siguen su camino y donde el mío no me lleva a ningún lugar. Porque mi camino no es longitudinal como es la naturaleza de los caminos, es circular, mi camino es un punto rodeado por su propia frontera. Soy el último en una inmensa sala de espera de la cual nadie me va a llamar. Un perdedor del sueño de las loterías.

LOTERIA

En esta lotería solo pierden privilegiadas angustias, espíritus a contramano, soñadores despiertos del sueño colectivo, testigos insobornables de su tiempo. Pierden auténticos desconocedores de la seguridad y el conforto, completos terroristas de las ideas, hombres y mujeres que no soportan bromas porque vislumbram el problema humano, hombres que le gritan al Dios y a la nada, que se plantean escribir con indignación arremetiendo contra una sociedad bombardeada de arte colorido y falso, que se plantean recorrer el mundo porque saben que la esclavitud tienen nuevas versiones crediticias, que denuncian la palabra “empleado” por usar al hombre. Hombres que como todos, perdimos la lotería.

 

Asociación Benéfica de Protección al Ser Humano Inteligente


“Cómo encarar tus problemas sociales, emocionales y laborales en una sociedad ciega y mediocre”

Una toma_de consciencia, por Luis Daniel

Sé que la sociedad siempre ha protegido a seres deficientes, mas nunca he sabido que ayude a seres cuya inteligencia está por encima del promedio. Y cuando hablo de inteligencia, que no se confunda con erudición -ese pensamiento tan disciplinado y lineal-, con inteligencia me refiero a esa mentes que son capaces de encontrar la unidad en lo disperso, identidades entre hechos contradictorios, realidades debajo de las apariencias.

Generalmente estos individuos no tienen mucho éxito en la vida, y reitero, generalmente. En política por ejemplo, si llegan inmaculados, o se corrompen, o salen rápido, pues por lo general piensan en el bien común y consideran que la democracia nace equivocada, ambiciosa y monetarista, y que por último ni si quiera es democrática: vivimos en un sistema piramidal. En el aspecto laboral la cosa es similar: entienden muy bien la fatalidad del tedio y quieren mejorar su vida y la de los demás, consideran que la humanidad tal vez ya haya acumulado demasiado crecimiento, y que es el momento de tomarse un descanso para vivir, en especial para los fabricantes de armas. Perturban a cualquier empresario. Cuestionan cualquier tipo de eficiencia.

En el aspecto emocional, no logran concebir esa dependencia romántico – umbilical que se supone que es el amor, y no necesariamente creen en el matrimonio ni en la necesidad de tener una mujer para sentirse realizados. En los social simplemente no encajan, repudian el fútbol y el entretenimiento barato, los mayores catalizadores sociales.

Y si esto es poco, su capacidad cognitiva lo hace vulnerable al uso de drogas, de las cuales tiene que cuidarse especialmente, pues como bien se sabe: en un tonto, ni la pólvora enciende, pero en mentes así, las drogas pueden ser peligrosas, pueden salir genialidades que bordean la locura.

Y por último, para el día a día, le toca encarar la ansiedad que provoca la estupidez cotidiana.

Empecemos por entender y acoger a los individuos de este tipo, pues la inteligencia es la mejor forma de solucionar todos los problemas en que estamos metidos.

El imperio del gran mal entendido

Un_comentario, por Luis Daniel

A propósito del artículo http://prodavinci.com/2012/03/01/actualidad/el-gran-malentendido-por-fernando-mires/

Cuando entramos al mundo de las ideas y los conceptos, éstos, como un árbol o un ser humano, nunca flotan en los espacios en blanco, sino que se crearon, se asentaron, y se asientan en realidades históricas. Hablar de democracia y justicia social por separado me lleva a pensar que existe fines y medios, la democracia es el camino para la justicia social, sin embargo la realidad histórica aporta una variedad de matices y variables que como siempre, superan los conceptos. Dictaduras, derechos humanos, libertades, libre mercado, regulaciones, etc, hasta los mismos políticos desconocen ciertos campos de organización, pues son sólo seres humanos que aplican sus doctrinas para llegar a un fin que se supone común, en donde el ego, la necesidad caudillista y las carencias populares son las que definen la historia.

No es fácil hablar de formas, contenidos y organizaciones en sus expresiones más puras y desvincularlas de sus realidades, pero ante tal desafío, deberíamos hablar también de las actuales tendencias y porque no, hacer el ejercicio de extrapolarlas con el fin de prever ciertos problemas. Las democracias representativas, es decir las “clásicas”, nunca fueron perfectas y parecen empeorar. La concesión soberana del poder está cada vez mas supeditada al protagonismo social, empresarial y al poder financiero, esto es algo que se debería haber previsto, sin embargo no hay que ser ingenuos, no existe verdadero interés en que esto cambie.

No veo al capitalismo como sólo una organización económica, sino como una filosofía de una organización económica. Una filosofía que hace que todas mis -o las- decisiones giren en torno a la economía y la necesidad de lucro, y como toda filosofía o religión, no es fácil cambiarla. Pero al mismo tiempo, y a estas alturas, no podemos pensar que toda innovación, creación, producción, enseñanza o cultura tiene que tener fines de lucro y, ante la flagrante demanda de soluciones innovadoras, no podemos darnos el lujo de andar haciendo cálculos financieros para pensar que lo necesario es viable. Y es ahí donde debe cambiar la filosofía, pues el capitalismo supedita cualquier acto de transformación del mundo a los beneficios económicos. Pero si tal filosofía cambia, ya no seria pues capitalismo, tampoco seria socialismo, pues éste no es una organización económica, seria otro tipo organización, o tal vez sea la misma, bajo otra filosofía.

Si ponemos en un contexto histórico y latinoamericano al socialismo y al capitalismo como los dos bandos antagónicos propiamente dichos, tenemos tal vez el primer malentendido, ambos han luchado y luchan aún una batalla que no siempre es justa pero que en teoría no deberían luchar, pues estaríamos ante la lucha de una organización económica contra una política, teniendo pues la organización económica, todas las de ganar. Si la lucha existe, y esta no obedece a las categorías de sus protagonistas, tal vez el mal entendido está en la adherencia-fanatismo de cierto grupo político a su propia organización económica y en la ausencia de otras alternativas de organización económica para otras vías políticas. O tal vez el malentendido sea que el capitalismo no es sólo una organización económica, sino la deformación intencionada de una forma general de organización económica que debiera ser regulada como lo es el tránsito de las grandes ciudades. Regulación que en efecto, el socialismo hace cada vez que puede y que el capitalismo o mejor dicho sus beneficiarios directos, des-hacen cada vez que pueden.

En teoría, Latinoamérica es el mejor escenario en el que un acto opresivo no hace mas que acumular energía en el individuo oprimido, agravando el capitalismo mas esta situación, pues este, por su propia estructura, acaba colocando el capital en cada vez en menos individuos, aumentando pues, el numero de oprimidos. El capitalismo, en sus expresiones más salvajes, trasgrede la ley, genera mas ganancias de las que produce y además no sólo no las distribuye sino que las usa para esclavizar –y esta es la palabra- mas al hombre de la calle. Y hablo del hombre de la calle porque finalmente es él el propósito de nuestro pensamiento. No hacemos nada debatiendo y problematizando si esto no se traduce en bienestar para él. A veces subestimamos al ciudadano común en cuestiones de economía o justicia social, sin embargo él vive esa realidad y es para él que debemos pensar en éstos grandes malentendidos.

Y ya que estamos entre grandes malentendidos, pensar que debemos ser esclavos financieros del sistema es tal vez el primero de ellos. Pensar que el capitalismo no esta a nuestro servicio sino muy por el contrario podría ser otro pero, pensar en capitalismo y justicia social conviviendo no sería acaso el mayor mal entendido de todos ?.